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  RELATOS  CORTOS   Página 1  
     
      
 El cerro de la Cruz 
Rafael F. Peinado

La Mela se encuentra resguardada, por el norte y el sur por los cerros Mandrés y el de La Cruz. Anteriormente,
queremos creer,  que el cerro de La Cruz no tenía nombre. Hay que esperar a los años 1955 - 1960, cuando un
Misionero de nombre Jesús, llegó a La Mela en aquellos tiempos en que las "misiones" no sólo eran para
"el tercer mundo", sino para todo el territorio español.
Basándome en la "bibliografía de los recuerdos" que permanecen en las mentes de los "meleros", el
Padre Jesús, era un hombre amable, simpático... "mu buena persona", siempre acompañado del Padre Ángel.
Ambos estuvieron viviendo un corto tiempo en la Escuela y alimentándose de la comida que, cada día, le hacían,
turnándose, los vecinos de La Mela.
Ellos, los misioneros,  fueron los que decidieron colocar una cruz en lo alto del cerro, como parte de
las actividades diarias que llevaban a cabo.
Así, un día, rodeando la era de "los cortijos de allí arriba" y acompañados de todos los chiquillos
de La Mela y de algún que otro vecino, subieron al cerro a colocar la cruz. Ésta, me comenta un
vecino, la hicieron con los travesaños de un "catre" (cama sencilla de armazón ligero).
Un día alegre, festivo, religioso, que permanece vivo en los recuerdos de "los meleros", tanto que,
sin pensar mucho, algunas vecinas entonan una de las canciones que, por aquel entonces, se cantaban,
añadiendo una coplilla de agradecimiento al Padre Jesús:

Padre misionero
no se vaya usted,
que chicos y grandes,
lloran por usted.

El tiempo pasa inexorable por todo y por todos. Hace pocos años, ocho  o nueve, la cruz se quedó sin travesaño.
Se decidió hacer otra para que permaneciera otros sesenta años más, pero esta vez de aluminio, que pueden
contemplar si pasan por esta barriada.





El Guiñapero  Rafael F. Peinado

En barriadas como La La Mela y en las décadas de los años 50-60 y quizás las de los 70, los acontecimientos
eran muy infrecuentes, es por eso que la llegada del Guiñapero, daba un aire festivo a toda la barriada y de
forma muy peculiar a los chiquillos que se apiñaban en torno a él. Algunos se dirigian a sus madres con la
petición de: "mamá, dale algo", "mamá ¿que tienes por ahí?".
No había dinero por medio. El truque o trapicheo, era lo que hacía conseguir aquello que querían los niños, sin
más valor que el que provoca la ilusión, la alegría, la sonrisa de un niño.
Una sartén agujereada, un vestido muy usado, algo de ínfimo valor, podía ser recompensado por algo que hacía que
la ilusión no tuviera fín: un globo, un molinico de papel...
Ya lo decía Manuel del Águila en su libro "Almería del recuerdo" (*) en "Sin los tristes biombos":

Fíjate, fíjate que fantasía:
por pellejos de conejo;
por unos zapatos viejos
y por botellas vacías;
por trapos sucios y rotos...

... ¡ te dan sangre, oro y cielo

por lo que no te servía ¡.

(*) Manuel del Águila  Almería del recuerdo. Diciembre-1974  EditorialCajal.





"Llevar las castañas"  Juan Contreras Fernández

 
 Desde que el tiempo es tiempo;  todo mozo fontero (El Fonte), que se preciara tenía que "llevar las castañas"
a la novia, el día de los Santos.
Si tenía novia formal, llevar las castañas era una obligación; un acto en el que estaban implicados tantos los
novios como ambas familias. Y como todo rito ancestral el ceremonial de las castañas estaba estrictamente
regulado por unas leyes no escritas pero de obligado cumplimiento para toda la comunidad. Era un ritual en
el que la actuación de cada uno de los protagonistas era observado y valorado minuciosamente por cada uno
de los implicados. "Llevar las castañas" suponía obsequiar a la novia; pero en realidad era un acto social
más complejo. Era el momento de reforzar compromisos, de aclarar situaciones, de observar detalles y
actitudes sobre el carácter y la personalidad de cada actor con el fin de de augurar sobre conveniencia y
viabilidad de aquel noviazgo.
Puestos de acuerdo los novios, conforme las dos familias, ataviados para la ocasión, con un talego de castañas
bajo el mantón y la botella de aguardiente en el bolsillo de la chaqueta, los padres del novio iban a la casa
de la novia.
Ya en la casa, todo estaba preparado para la ocasión: los manteles limpios, el pan de higo recien hecho y el
mosto sobre la mesa.
Agasajos, sonrisas, copas de anís y mosto, felicitaciones y despedida.
Pero si la novia era de "tapadillo", o si aún no se lo había dicho, era una buena ocasión para tantear el terreno,
 hablar con los padres o para echarle valor y declararse. En estos casos los padres no estaban implicados.
En realidad era el primer test de aquellas relaciones: la familia estaba en casa, una buena lumbre de palos,
la botella de anís en la mesa, una fuente de "palomitas" (o rosas) con miel... y hablar de la sementera
eran signos inequívocos de bienvenida, de beneplácito sobre el futuro compromiso.





La primera radio en La Mela   Rafael F. Peinado

Entre los años 1950-1960, otro acontecimiento de singular relevancia, acontece en La Mela para regocijo de
sus habitantes: llega a La Mela la primera radio, de manos de Cristobal Galera.
Aquello daba ocasión para reuniones de mayores y pequeños en "el callejón" donde Cristobal colocaba la
radio, algunas tardes, para escuchar la sección de "discos dedicados"... "para Dolores en el día de su santo,
de sus hijos y marido con mucho cariño..." y a continuación se oía la voz de Estrellita Castro o de Juanito
Valderrama o de Antonio Molina o... Otras ocasiones era para oir las noticias desde Radio Andorra, la Pirenaica.
¡¡¡ Madre mía ¡¡¡, lo que decían en aquella emisora de España: "huelgas de trabajadores, intentos de
manifestación en alguna ciudad española...".

En definitiva, unas tardes de entretenimiento, que en ocasiones, en muchas ocasiones, interesaba más lo que ocurría
en La Mela que lo que se escuchaba por la radio pero, que mundo más pequeño, lo que se escuchó una tarde fué
para recogerlo en la historia de "los meleros".
Fue con los discos dedicados: "Se lo dedicamos a Juanita de Los Roques, para que salga bien de la
operación". ¿Juanita de Los Roques?, ¡¡¡ si es de La Mela.¡¡¡. Asombro, confusión... alegría. En aquella ocasión
se escuchó y se bailó la canción que sonó. Fue tanta la alegría que Cristobal García, un vecino de La Mela, les
prometió a los niños que si Juanita salía bien de la operación, los llevaría a la fiesta de Cariatiz, en honor de
San Ramón. Y así fue, los chiquillos de La Mela, fueron a la fiesta acompañados de sus padres, andando como
era costumbre.
Sesenta años después, los vecinos de La Mela, aun lo recuerdan y así me lo cuentan. La historia de La Mela
en el "boca a boca", e historia no escrita.

    
Casa de Cristobal Galera junto al Callejón y Cristobal García junto a las niñas que fueron a la fiesta de Cariatiz



El teléfono en La Mela  Rafael F. Peinado

Eran los años 1980-81 cuando en La Mela y otras barriadas, tuvimos teléfono público, a los "móviles" todavía
les quedaban unos años para estar en nuestras vidas. Lo normal es que estuviera en un domicilio o tienda de la
barriada. En nuestro caso, íbamos a la
tienda de Anica de Herminia y Alejandro a pedirle "línea" para hablar

con nuestros familiares o amigos, Anica le daba a una palanca y el "aparato" se ponía a nuestra disposición
y a contar los minutos de llamada, para luego pagar lo que habíamos consumido. Hasta aquí, todo era normal.
Hablando con Anica de Herminia, nos contó algunas de las anécdotas que le ocurrieron. Por ejemplo: recibir una
llamada de "auxilio" para que alguien fuera a recogerlos, después de una fiesta porque el coche no les arrancaba.
Normal, pero a las cuatro de la madrugada y por avería del coche, cuando no estaban en condiciones de
conducir ninguno de los ocupantes?. Anica nos aclaraba el enfado: "Es verdad que tenía que atender la llamada
porque para eso me había comprometido, pero como no era la primera vez que esto ocurría, por fiestas,
bebidas, etc, les dije que la próxima vez, esa llamada que había recibido les costaría 200 pesetas."
Parece que hizo efecto, porque no recibió ninguna llamada más.




 Décimo de lotería dedicado a Sorbas  - Enero-1991  Ana María Rodríguez Agüero

El afa, el terrero, el barranco, el cortao son los nombres por los que los sorbeños conocemos el tajo que el rio Aguas forjó lentamente hace millones de años. Que las casas se asomen a él es una imagen pintoresca y muy bella y ha pasado a ser una de las más conocidas del pueblo. El paso de la Carretera Nacional 340 junto al pueblo ha favorecido que numerosos viajeros y turistas la fotografíen consiguiendo bonitas instantáneas. Existen numerosas versiones de ellas en forma de postal y en una ocasión, la curiosa vista, las casas agrupadas y alineadas formando una muralla, también fue elegida por la Lotería Nacional para ser imagen de sus décimos en uno de sus sorteos.

En 1991 la Lotería Nacional quiso adherirse a la conmemoración del V Centenario del descubrimiento de América y lanzó una colección bajo la temática “Arquitectura Popular Española”. El sorteo número cuatro celebrado el día 26 de enero de ese año llevaba impreso una panorámica de Sorbas y debajo la leyenda “ARQUITECTURA POPULAR ESPAÑOLA.  Sorbas (Almería). Pueblo de blanco caserío, cuyas fachadas encaladas y cubiertas de teja a una o dos vertientes componen un friso digno de admirar en su conjunto”.

El décimo está ilustrado con una pintura que recoge parte de las conocidas casas colgantes vistas desde la carretera. Parecen ser las casas actuales de Rafael Cazorla y de Joaquín Silva, aunque no tiene el suficiente detalle como para reflejar la belleza de el Afa. .

La colección la abrió Tarazona de la Mancha en Albacete, para el sorteo del día 12 de enero. Otras ciudades representadas fueron: Peñiscola, Castellón (sorteo 23 de marzo), Combarro, Pontevedra (sorteo 31 de agosto), Santillana del Mar, Cantabria (sorteo 28 de septiembre) y Sos del Rey Católico, Zaragoza (sorteo 14 de diciembre). Y las ciudades andaluzas de Olvera, Cádiz (sorteo 16 de marzo) y Martos, Jaén (sorteo 18 de mayo).






De la abuela a Dani Pedrosa   Ana María Rodríguez Agüero

La zona de enfrente de Venta Alegre casi se ha llenado, por completo, de nuevas construcciones que han formado nuevas calles. Revisando la nomenclatura encontramos que una de ellas se llama Dani Pedrosa. Algunos pueden pensar que es un nombre cogido al azar pero no es así. Los orígenes de este campeón de motociclismo son sorbeños, aunque no todo el mundo lo sepa. Yo también lo desconocía hasta que me entregaron un sobre con unas fotografías...

Cuando vi esta fotografía por primera vez despertó en mi cierta curiosidad. No sabía quien era la retratada, ni nadie de mi entorno tampoco, pero la foto nos gustó a todos y quisimos conocer más sobre la protagonista. Tal vez, porque esta anciana sentada en su silla, con el pañuelo sobre la cabeza, el mantoncillo sobre los hombros, el delantal y las manos sobre el arda nos recordaba a nuestra abuela. Y así la titulamos en la IV Exposición de Fotos Antiguas. Sorbas. Instantes de toda una vida, “La abuela”.

Después supimos que su nombre era Ana García Ayala, más conocida como “Anica la aceitera”. Que vivía, con su marido Gregorio García García y sus hijos, en la calle Canalejas en la casa donde vive ahora Amalia Campos. El matrimonio se dedicaba a la compra-venta de almendras y ello les permitía vivir cómodamente. Una de sus nietas, llamada Felicia, hija de su hija Ana, se casó e instaló en Sabadell. Allí nacieron sus cinco hijos: tres mujeres y dos varones. Basilia, es la mayor de las hijas

y madre de Dani Pedrosa. Por lo que la abuela, la anciana que desconocíamos, es la tatarabuela de este conocido e importante corredor y campeón de motociclismo.

Si quieres ampliar la información, la encontrarás en la revista El Afa nº 11 en el apartado "Publicaciones"



 El primer "FORD" en Sorbas  Rafael F. Peinado

Corrían los años 1920 en Sorbas, cuando llegó el primer coche para un particular, siendo su propietario Francisco Cayuela Sebastián. Se trataba de un Ford modelo T descapotable, de cuatro plazas, conocido en su tiempo como un “Tin Lizzie” cuya traducción podría ser “Lizzie de lata”. He preguntado aquí y allí para conocerlo más a fondo. Al final, como todo hoy en día, he navegado por internet y he encontrado su ficha técnica:

Motor de 4 cilindros en línea, cilindrada de 2.895 cc., la potencia era de 20 CV a 1.800 r.p.m.; alcanzando una velocidad máxima de 70 km/h. y un consumo de 1 litro de gasolina cada 5 km.

En 1.906, Henry Ford dijo: “Voy a construir un coche para el pueblo, un coche universal”. En 1.999, un grupo de expertos a nivel mundial, fue elegido como “Coche del siglo”.





Una partida de defunción "por comer  graná"  Ana María Rodriguez Agüero

La granada es una fruta otoñal muy conocida por sus propiedades antioxidantes e inflamatorias, su riqueza en vitaminas y minerales, sus beneficios para el sistema circulatorio, los riñones, etc. También su corteza se utiliza como colorante natural de

Nosotros, la conocemos especialmente, por que es un buen acompañante para las migas.

La fruta está compuesta por numerosos granos en cuyo interior se encuentran los llamados piñones. La granada está reconocida como una fruta de grandes beneficios para la salud pero hay que tener en cuenta también su valor astringente debido a los taninos que contienen. Por lo que no hay que abusar de ellas. 

En mis recorridos por los archivos he encontrado noticias muy curiosas. Esta quizás sea una de las que más asombro me ha creado. Las partidas de defunción suelen aportar muchos datos no solo familiares (nombre de los padres, del conyuge, etc) y profesionales sino también dependiendo de la fecha la causa de la muerte. Esta partida es muy curiosa además de descriptiva y si no juzguen ustedes.   

La transcripción de este documento, dice así:

Como Cura Rector de la Iglesia Parroquial de la villa  de xxxx Provincia y Obispado de Almeria mande dar sepultura Ecca en el dia de la fecha, y de orden judicial  a el cadaver de xxxxx preso que estaba de causa pendiente en este Juzgado natural y vecino de xxxx de oficio jornalero, casado con xxxx e hijo legitimo de Vicente e Isavel,  fallecio a las siete de la mañana del mismo dia á consecuencia de no haber podido deponer una grande aglomeracion de piñones de granada la que formaba un compacto cuerpo mayor que lo que permitia salir el repliegue y esfinter del ano, vulgo atrancado, según certificado del facultativo, a los treinta y uno años de edad, recibió los Santos Sacramentos de Penitencia Eucaristia  y Extrema Uncion; fueron testigos... 

 

Necesita respirar...        Rafael F. Peinado

... urgentemente. Aquel día tomé el coche y me dirigí hacia las Alpujarras de mi tierra almeriense. La mañana era templada, como es el clima en Almería.
Esta vez, ni siquiera hice la parada  habitual para desayunar en cualquier pueblo o bar de  carretera, me faltaba tiempo para llegar.  Dicen que mi tierra es sólo desierto. ¡ No es verdad ¡.

Desde la costa hasta la cima más alta, podemos pasar
por muy variados paisajes. Serían las nueve de la mañana, cuando llegué hasta
ésta "catarata", por una pista  forestal de las muchas que hay, bajé del coche
y busqué donde sentarme. Quizás buscaba el silencio que acompaña al
descanso, pero éste fué recompensado por el sonido de la caída del agua.
Me sentía vivo, muy vivo. Perdí la noción del tiempo, no supe calcular el tiempo
que llevaba sentado allí frente a la corriente de agua que bajaba de la sierra,
sin cesar. Al poco, me dí cuenta de que no estaba tan solo como creí en un
primer momento. Algo más arriba, y casi escondidas había unas cabras
montesas,  vigilándome. Lo agradecí en silencio.
Estaba en el sitio que yo quería y ... respiré

 

Los rayos divinos     Rafael F. Peinado

Aquel fué un día de "salida botánica" como otros muchos que hacemos a lo
largo del año, por las sierras de nuestra Almería. Llegamos a aquel lugar, lleno de
silencios.Paseé durante un rato y me paré para conseguir esa fotografía de
paisaje que tanto deseamos los fotógrafos de naturaleza. Si bien nuestras
excursiones son para encontrar la flora silvestre de la época, dedico buena
parte a fotografiar paisajes, animales, aves... y todo lo que tenga cierto
interés,  bien fotográfico o de cualquier otra índole. Busqué el sitio idóneo. Una vez
conseguido, me dispuse a disparar mi cámara cuando, de repente, un amigo
me dijo:
"Dá un paso atrás y un poco a la derecha". Así lo hice y continuó:  "no te muevas".
Disparó su cámara varias veces:  "luego te mando la foto", me dijo. Pensé, como
otras veces, "una más para la colección". Cuando llegué a casa, abrí mi
correo  y la ví.  No podía creerlo: estaba entre dos  rayos de luz o, como dicen
algunos fotógrafos estaba entre rayos divinos. Si digo la verdad, muy pocas
veces, he podido verlos y si los he visto, no he podido captarlos con la
cámara. No es fácil la foto, tampoco  imposible, pero hay que estar en  el
sitio indicado en el momento preciso,  entre "los rayos divinos".

 

 

 
     
     
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